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Juan Antonio Samaranch, presidente de honor del RACC

miércoles 21 abril, 2010

Corporativo

Vinculado a la entidad desde 1957 como vicepresidente y desde 1986 como Presidente de honor, fue el impulsor desde la sombra de la construcción del Circuito de Catalunya

Juan Antonio Samaranch,  presidente de honor del RACC

Juan Antonio Samaranch ha sido una figura clave para el deporte internacional y para la proyección de nuestro país en todo el mundo. Para el RACC, la muerte de quién ha sido su presidente honorífico desde 1986, es una pérdida irreparable.

Impulsor del Circuit de Catalunya
En 1957, el RACC nombró como vicepresidente de la entidad a Juan Antonio Samaranch, que ya era una figura emergente dentro de la política deportiva del país. Durante su mandato y, con Salvador Fàbregas de presidente, el RACC consigue llevar a Barcelona durante los años 70 los Grandes Premios de Fórmula 1, que se celebran en el  circuito de la montaña de Montjuïc hasta que éste queda desfasado. Desde entonces, Samaranch y el empresario Paco Godia se convierten en los principales impulsores para que en Catalunya se construya un circuito permanente de competición internacional.

Con este objetivo proponen a Sebastià Salvadó, ex piloto y empresario, entrar a la Junta Directiva del RACC como vocal. Cinco años más tarde, el 1985, después de la muerte del presidente Fàbregas, Samaranch rechaza ser el presidente del automóvil club por considerar el cargo incompatible con el de Presidente del COI, y propone para el cargo a Sebastià Salvadó, que es hoy presidente del RACC. 

Presidente de honor del RACC
Desde 1986, y con Juan Antonio Samaranch de presidente de honor y Sebastià Salvadó como presidente, el RACC ha vivido una importante transformación. El Club ha crecido como entidad de servicios, para convertirse en el mayor automóvil club de España con más de 1 millón de socios y ha conseguido un amplio prestigio internacional en el sector. Se ha impulsado la creación de la Fundación RACC para promover la seguridad vial y la defensa de la movilidad sostenible, como instrumento de defensa de los derechos de los conductores y como portavoz de una sociedad civil sensibilizada con la movilidad segura.

En el ámbito deportivo, en 1991, el proyecto de un circuito permanente de velocidad en Catalunya se hace realidad. La Generalitat y el RACC inauguran el Circuito de Catalunya, que ese mismo año ya organiza el Gran Premio de España de F1 y, el año siguiente, en 1992, incorpora también los Grandes Premios del Mundial de Motociclismo. De esta manera el RACC se convierte en la primera entidad del mundo organizadora de 3 pruebas de sus respectivos Mundiales: F1, Motociclismo y Rallys.