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El RACC aconseja extremar la precaución para evitar los accidentes de tráfico

martes 09 marzo, 2010

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El Club propone 10 medidas para prevenir los accidentes en las carreteras con nieve o hielo

El RACC aconseja extremar la precaución para evitar los accidentes de tráfico

Los conductores pueden informarse sobre el estado de la carreteras antes de iniciar el viaje a través de www.infotransit.es

El RACC ha elaborado un plan de 10 recomendaciones dirigidas a los conductores para mejorar la conducción durante esta jornada y los próximos días y prevenir las incidencias producidas por las condiciones meteorológicas adversas que afectan a la red de carreteras catalanas.

LA CONDUCCIÓN :

1. Adaptar el tipo de conducción a las condiciones de la vía y aumentar la distancia de seguridad para prevenir cualquier circunstancia que pueda suponer un riesgo. Ante una frenada inesperada del vehículo que nos precede hay que tener en cuenta que son necesarios entre 50 y 60 metros, como término medio, para detener un vehículo que circule a 120 Km/h. Con el pavimento mojado esta distancia de frenado es tres veces mayor y por lo tanto la distancia de seguridad también debe ser superior. Se recomienda dejar una distancia aproximada de dos coches con el vehículo que circula delante.

2. Conducir con mayor suavidad, reducir la velocidad y procurar no efectuar aceleraciones ni frenazos bruscos. Siempre que el motor lo permita, utilizar marchas largas, manteniendo el tacto y sensibilidad sobre el acelerador y accionándolo de manera progresiva. Para frenar, reducir primero la marcha y a continuación pisar el pedal de freno muy suavemente. 

3. Seguir el trazado de las roderas de otros vehículos para reconocer con mayor facilidad el recorrido de la carretera y las maniobras que han realizado otros vehículos, como por ejemplo el trazado de una curva, o para detectar obstáculos en la carretera como piedras, etc. En rodadas antiguas es posible encontrar hielo, aún así la nieve acumulada en los bordes de la rodera ayudaría a guiar el vehículo.

4. Probar las cadenas antes para asegurarse que se adaptan a la medida del neumático y que son sencillas de montar. Colocarlas en el eje de tracción. Utilizar las cadenas cuando se circula con nieve y retirarlas tan pronto se abandone el tramo nevado, siempre aparcando a un lado de la vía para no impedir el paso de otros coches y de las máquinas quitanieves. Limpiar bien las cadenas después de su uso y secarlas completamente, para alargar su vida útil.

EL VEHÍCULO:

5. Revisar que el desgaste de los neumáticos no sea inferior a los 3 milímetros. Aunque el límite legal permitido del dibujo del neumático es de 1,6 milímetros, el RACC recomienda que la profundidad del dibujo sea de cómo mínimo 3 mm, para una mayor seguridad y adherencia. Puede realizarse la comprobación introduciendo en las ranuras de la banda de rodadura una moneda de 1€. Si la profundidad es inferior a la banda exterior dorada de la moneda el neumático no ofrece la seguridad necesaria para circular, en especial sobre el pavimento deslizante a causa de la nieve o del hielo.

6. Verificar la presión de inflado del neumático, que viene indicada en el manual de mantenimiento del vehículo. La presión se debe revisar en frío, es decir como mínimo tras una hora sin haber circulado o habiendo recorrido no más de dos o tres kilómetros en baja velocidad. La presión debe ser más elevada si el coche va más cargado y cuando se circula rápido por autopistas o autovías. En caso de duda, es más seguro pecar por exceso de presión, ya que un neumático poco inflado afecta a la seguridad y puede llegar a reventar.

7. Garantizar una buena visibilidad revisando los cristales, luces y limpiaparabrisas. Sustituir los limpiaparabrisas si están desgastados ya que su correcto uso es imprescindible para garantizar la visibilidad. Cambiarlos si las escobillas chirrían y el barrido no arrastra la suciedad. En caso de aparcar el vehículo en el exterior, se recomienda levantar los limpiaparabrisas para evitar que el caucho se pegue al cristal y se deteriore la luna y la escobilla.

Para deshacer el hielo del parabrisas, es preferible activar la calefacción con los aireadores de desempañado o utilizar un spray descongelante, antes que verter agua caliente sobre el parabrisas, ya que el contraste de temperatura podría aumentar el riesgo de agrietamiento de pequeñas roturas.

8. Revisar el estado de la batería, cuya vida útil acostumbra a ser de 4 años. El frío, la humedad y las bajas temperaturas afectan especialmente al sistema eléctrico, que sufre un 3% más de averías que en verano. En días como hoy, además, se utilizan más consumidores eléctricos, como la calefacción, el limpiaparabrisas, los faros antiniebla, etc. Disponer de unas pinzas será muy útil en el caso de tener que cargar la batería con ayuda de otro vehículo. También es conveniente revisar los niveles de líquido anticongelante, de aceite, de frenos y de limpiaparabrisas, así como el estado de los amortiguadores, de los frenos y de la dirección.

9. Comprobar que se dispone de una linterna y guantes por si se sufre alguna avería en carretera, así como de los elementos de seguridad necesarios, como el chaleco reflectante y los triángulos. Es importante llevar el depósito de gasolina lleno para garantizar que se pueda utilizar la calefacción en el caso de que el vehículo quede inmovilizado. En condiciones de bajas temperaturas hay que vigilar que el gasoil no se congele. En zonas de montaña, las gasolineras utilizan aditivos que evitan el proceso de congelación. También se pueden obtener estos aditivos en las casas de recambios. Si el gasoil llega a congelarse, habrá que esperar a que suba la temperatura y se descongele de forma natural.

10. Consultar el estado de las carreteras antes de iniciar el viaje y no utilizar el coche si no es imprescindible. El RACC ofrece información del tráfico en tiempo real en su página www.infotransit.es.